HAY  QUE DAR LAS GRACIAS.

Este era el cuarto año que intentábamos  de captar el parto de una vaca brava y finalmente los hemos conseguido.
Doy pues las gracias de todo corazón a la familia Soto de la Fuente  -a todos-  por la acogida amable y sincera que siempre han tenido con  mi persona,  y por todas las facilidades que siempre me brindaron para poder desarrollar mi afición y mi trabajo.

Reiteradas gracias  por supuesto al mayoral de la ganaderia  Don
Antonio Amo (la voz tranquilizadora de la vaca)  por su ayuda incondicional en los varios reportajes que pude hacer  en esta casa.

Sinceramente
Paco Diaz