TEMPORADA
2009 SEVILLA

TEMPORADA
2005 SEVILLA


JUEVES 30 ABRIL

TOROS DE "TORREALTA"

DAVID FANDILLA "EL FANDI"
JOSÉ MARÍA MANZANARES
ALEJANDRO TALAVANTE


Tarde nublada, buen clima, lleno total.
4 toros de Torrealta, bien presentados excepto el 3ª que era chico. Faltos de raza, casta y fuerza
1 sobrero de Gavira bien presentado sin casta y sin fuerzas
1 sobrero de El Serrano, poco raza, pocas fuerzas pero noble y colaborador.

El Fandi, silencio y palmas
Manzanares, oreja y silencio
Talavante,
silencio y algunos pitos


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MISCELANIA

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CRÓNICA DE ANTONIO GIROL

Mas de lo mismo

Mentiría si no dijese que tenía puestas grandes esperanzas en esta tarde. Creía que podía ser la tarde más redonda de la feria, por actuantes y toros. En los últimos años los astados de Torrealta, dejando atrás aquellos petardos continuados en el Domingo de Resurrección, habían vuelto a dar buen juego en la feria, aunque los dos últimos años ya barruntaban lo que hoy ha salido por chiqueros, donde hemos tenido que ver salir uno tras otro seis astados de la ganadería titular, más dos sobreros, uno de Gavira y otro de El Serrano, y todos han tenido el mismo denominador común: ¡falta descarada de fuerzas! sumadas a una ausencia de raza que se ha convertido en la tónica habitual de este serial abrileño 2009.

El Fandi ha pechado con un lote de mansurrones medio inválidos, a los que la mala suerte y las costaladas terminaron en convertir en inválidos absolutos. Una pena que el popular diestro granadino no haya encontrado animales aptos para la lidia. Su primero, un precioso toro colorao, que fue devuelto por falta de fuerzas y sustituido por otro de Gavira, primo hermano de los que echó, también como sobreros, el ganadero gaditano para el día de la corrida de Daniel Ruíz. Desrazado, siento repetirme tanto en esta palabra, sin ganas de embestir, quedándose corto al segundo muletazo, sin acometividad ante los engaños...todo eso y mucho más fue este primero bis al que la ilusión y las ganas de David no fueron suficiente porque, a pesar de haberle cuidado como a un enfermo, nada valió para que tuviese motor suficiente en la faena de muleta.
El cuarto, ya del hierro titular, parecía tener mejor son. Se desplazaba con ganas de atacar y El Fandi le lució en banderillas, fíjese bien el lector que digo le, y no se, porque el torero granadino no acabó de cuajar uno de esas series a las que nos tiene acostumbrada. Este toro en el primer tercio había sufrido una costalada al clavar los pitones en el ruedo y la caída le provocó una lesión en una pata que poco a poco fue haciéndose más patente y terminó por imposibilitar la faena de muleta a pesar de la ganas de David que la comenzó rodillas en tierra para intentar calentar la tarde. Fue ovacionado a la muerte del toro, en clara señal de afecto por su mala suerte en esta tarde.

A Manzanares, mi amigo Matías lo ha bautizado con el sobrenombre de Caviar, y no le falta razón al bueno de Martos porque cuando toma la muleta el alicantino se saborea toreo de calidad suprema. A su primero, otro sobrero, en este caso de El Serrano, le ha recetado una faena de lentitud suprema, donde con la derecha ha hilvanado series hondas, largas, con mando...Lástima que al pasar a la mano izquierda la faena perdiese fuerza y transmisión en el público porque con la estocada que agarró bien podría haber habido mayor premio que la oreja que cortó.
En el quinto, el esfuerzo que el torero tuvo que hacer para someter al animal, aguantarle e intentar ligar pases a un animal que nunca se entregó y que no terminó por humillar con codicia en pos del engaño que una y otra vez le ofrecía Manzanares. Excesivo esfuerzo para la poca calidad del de Torrealta que al final no tuve más recompensa que las palmas con que se despidió al torero al marcharse a las tablas.

El run run que despertaba Talavante en la tarde de hoy, provocado por su excelente faena de la semana de preferia, no se ha visto reflejado en la plaza. Lástima. El motivo el mal juego de la corrida, como venimos comentando en esta crónica. A Talavante le han  tocado dos toros no aptos para el toreo de Talavante, valga la redundancia. A su primero, un animal, soso en demasía, al que Alejandro no ha podido meter en el canasto en ningún momento, ni siquiera cuando acortó las distancias y se pegó un arrimón que en cualquier otra plaza hubiese tenido calado pero que en Sevilla no lo hace, a Dios gracia.
En el sexto, un bonito sardo que despertó ciertas esperanzas de salida pero que conforme se desarrollaban los dos primeros tercios iba dando claras muestras de qué iba hacer en el último y decisivo no ha podido más que intentar un nuevo arrimón ante un toro que ha terminado por probarle en alugna de las raquíticas pasadas. El público cansado y hastiado le silbó para que abreviara y así lo hizo el de Badajoz, que volvió a su estado natural con la tizona, o sea, a pinchar.

En tarde tan desabrida sólo cabe destacar, Manzanares aparte, los sensacionales pares de Curro Javier, este va a ser el año de los Curros en banderillas, y la excelente brega de ese torerazo que es Juan José Trujillo, ambos en la cuadrilla de Manzanares.

Antonio Girol