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DOMINGO 3 MAYO


TOROS DE MIURA

JOSÉ P. PRADOS "EL FUNDI"
JUAN JOSÉ PADILLA
JAVIER VALVERDE



Tarde templada y soleada, ni asomo de lluvia en el horizonte.
Cinco toros de Miura y un sobrero de Serrano. Correctos de presencia.

El Fundi, ovación y palmas
Juan José Padilla, silencio y oreja
Javier Valverde, palmas y silencio


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CRÓNICA DE ANTONIO GIRÓL / www.gentetorera.es

MIURAS DE "DURSE"

Interesante, muy interesante la corrida que desde Zahariche han mandado
los hermanos Miura, todos de la línea Gallardo, o sea, que llevaban la A
con asas grabada a fuego en la palomilla.  Tal vez la más completa de la
feria, por hechuras, tipo, trapío, bravura, nobleza y pelea en varas. Eran
Miuras, sí. Pero de los buenos, y eso no quiere decir que fuesen
bobalicones como estamos acostumbrado a decir de muchos otros toros que
pasean falta de raza por todo tipo de plazas.

Al Fundi le tocó un primer Miura de los que se dejan hacer las cosas bien,
eso no significa, vuelvo a reiterar, que fuese fácil, porque el toro de
Miura no lo es, ni lo ha sido, ni lo será nunca. Pero a este primero le
pudo torear en el platillo al natural con templanza y el estilo sobrio que
caracteriza al maestro de Fuenlabrada. Entendió perfectamente a un animal
que conforme avanzaba la faena iba a más, síntoma inequívoco de bravura y
raza, ¡Sí, por fin lo he podido escribir! ¡Raza!, que bonito suena. Mató
mal y tuvo que hacer uso del verduguillo, lo que enfrió el ambiente, e
hizo que no se le pidiese una oreja que de haber matado bien hubiese
merecido. El  de Zahariche fue fuertemente ovacionado al arrastre, muy
justamente.

El cuarto ha sido el Miura más miura de la tarde, uno de esos cinqueños
que meten miedo al que lo ve desde el tendido o la tele, mas al que lo
lidia si tiene la maestría y los riles de José Pedro no le provoca más que
ganas de doblegarlo, y lo ha logrado venciendo las complicaciones que
ofrecía el animal. Mando y seriedad en cada muletazo demostrando quien
mandaba en la plaza, sobre todo con la izquierda. La pena una vez más la
espada, que no cayó bien y emborronó otra faena merecedora de tocar pelo.
Padilla, el genial maestro Jerezano, ha sido el gran triunfador de una
gran tarde de toros de verdad, sí de los que ofrecen dificultades que el
espada debe solucionar. Decíamos que Juan José ha sido el triunfador. A su
primero, un toro noble y bueno le ha toreado magistralmente de capote a la
verónica. Muy bueno ha sido también el galleo por chicuelinas andando con
el que ha puesto el toro en suerte. Y sensacional ha sido la pelea de este
toro en el peto, arrancándose de largo, empujando siempre de frente, con
los dos pitones...¡como lo hacen los toros bravos! Lástima que el toro a
la salida del peto perdiese las manos y se hiciese daño en la derecha, lo
que provocó que no pudiese desplazarse con tranco en la faena de muleta y
se quedase corto. De lo contrario, y viendo el estado en que se encuentra
Padilla, hubiese creado faena.

Faena, e importante, ha sido la que ha hecho en el quinto, un precioso
toro burraco, al que Juan José ha recibido con cuatro largas cambiadas
ganándole terreno en cada una de ellas. Le banderilleó, al igual que a su
anterior antagonista, y el tercer par fue bueno de verdad, aguantando y
cuadrando en la cara. La faena de muleta fue ganando en peso conforme se
desarrollaba, el pitón era el izquierdo, y tras probar por el derecho, el
de Jerez se echó la muleta a la zurda y ha dado dos series de naturales
cadenciosos, templados, con mucha relajación (con un Miura cinqueño
delante), metiendo los riñones, gustándose. Se veía a Padilla feliz en la
cara del toro. Mató a la primera y cortó una muy merecida oreja, que
comparada con otras que se han cortado en esta feria aún cobra mayor
valor.

Tal vez el peor lote haya ido a manos de Javier Valverde. A su primero no
ha podido meterlo en la canasta de la muleta porque el toro, sardo de
capa, ha llevado siempre la cara a media altura, lo cual restaba
transmisión a los tendidos. Lo mató bien.
En el sexto salió muy decidido, dando un par de largas cambiadas en el
tercio. El toro, castaño albardado, se lastimó una mano y fue cambiado. Y
ahí ocurrió un hecho que creíamos superado en el tiempo cuando un
espontáneo saltó al ruedo, muleta en ristre, y que consiguió dar varios
muletazos antes de que las cuadrillas lo pusiesen a disposición de las
fuerzas de seguridad.  Salió el sexto bis, en esta ocasión del hierro de
El Serrano, del mismo con el que Manzanares cuajó una gran faena el
jueves, mas en esta ocasión saltó al ruedo el malo. Probón y reponedor en
demasía no ha permitido a Valverde más que estar muy firme con él y evitar
una cornada más que segura.

Punto y final a una feria con un denominador común: no ha habido toros. Y
sin materia prima no se puede construir nada.

Antonio Girol