Viernes 11 de Abril
Toros de D. Juan Pedro Domecq
CURRO DÍAZ
Manuel Jesús "EL CID"
MIGUEL ANGEL PERERA







TEMPORADA
2008 SEVILLA

TEMPORADA
2005 SEVILLA

 
FUERA DE ABONO
 

Sevilla. Viernes, 11 de abril de 2008. 13ª corrida de toros de feria. Lleno en tarde de sol y nubes. Seis toros de Juan Pedro Domecq, febles, mansos y descastados. 2º, 3º y 6º devueltos por inválidos y sustituidos por otros tantos de los hierros de La Dehesilla, José Luis Pereda y El Serrano, que tampoco sirvieron.
Pesos: 550, 560 (529), 502 (502), 555, 532 y 559 (568) kilos.

Curro Díaz (Silencio tras aviso y Silencio);
El Cid (Palmas y Silencio) y
Miguel Ángel Perera (Silencio en ambos)

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CRONICA DE SANTI ORTIZ
       


Y EL AÑO QUE VIENE, CUATRO

Si la del pasado año fue una feria histórica por el alto porcentaje de éxitos de toros y toreros, la de éste pasará al desván de los recuerdos por todo lo contrario. Entre el antitaurino cartel de Barceló, los tres días seguidos de suspensión y las tres corridas de Juan Pedro, no recuerdo en mi ya larga vida de aficionado un serial abrileño tan extraño y desastroso.

Algo debe de estar cambiando en la mentalidad de los gestores, porque no me cuadra nada de lo que está ocurriendo en esta lamentable feria del 2008. Por ejemplo, traer tres corridas del mismo ganadero, aunque una de ellas se lidie con su segundo hierro. Tampoco recuerdo que un ganadero se haya comprometido a venir a una plaza de la importancia de La Maestranza y en una feria de tanta solera como la de Abril, nada menos que con tres corridas de toros. Qué pasa, ¿acaso Sevilla es Villamelones de Abajo o es que ya sólo importa el dinero? Tal vez, eso del prestigio ganadero se haya quedado antiguo, pero por los modernos derroteros que los “listos” quieren conducir la Fiesta ésta se nos despeña, pese a contar con un plantel de toreros como hacía muchas décadas no veíamos. Pero, bueno, como aquí se teme al que triunfa porque después aumenta su caché, tal vez, después de esta debacle, la Empresa pueda coger encierros de Juan Pedro para el año que viene a precio de saldo y nos encasquete no tres, sino cuatro de ellos para que le salgan mejor las cuentas y se acabe de cargar la feria. ¡Qué pena!

Lo único bueno de esta tarde ha sido la noticia del cese del presidente de ayer. Enhorabuena por la rapidez. El escándalo no merecía otra cosa. Por lo demás, una corrida larga y tediosa, con tres astados devueltos por inválidos a los corrales y una cuerda de reses descastadas midiendo sus embestidas, sacando algunas genio, otras distracciones y, entre todas, un variado surtidos de embestidas mansas y desclasadas.

Ante este material, los toreros poco han tenido que hacer. Además los he visto contagiados del ambiente de fracaso, o, mejor dicho, de imposibilidad de éxito, que flotaba en la plaza, y tampoco han brillado a la altura de sus posibilidades; sobre todo Perera, al que he visto torpón y desangelado, dejándose tropezar demasiado los avíos y cometiendo el error de comenzar por alto la faena del brusco sobrero de Pereda, cuyo genio no pudo dominar.

Destellos intermitentes en El Cid, ante otro sobrero que no hilvanaba dos embestidas seguidas, y voluntad ante un jabonero que pareció tener posibilidades, pero que las diluyó de momento.

Pellizcos y buen gusto en Curro Díaz en su primero, un toro que también duró poco y que llegó a echárselo a los lomos, pero con el que me hubiese gustado verlo más macizo y, sobre todo, enganchándolo más delante para que no le enganchara la muleta a él. Con el otro, lo mejor fue su forma de irse tras la espada.

Otra cosa buena: ya no quedan más juampedros en los corrales. Algo es algo.

Santi Ortiz